Bienvenidos a mi blog. Delicadas, suaves y aterciopeladas, las miosotis suben y brotan como enredadera sublime llenando el entorno de alegría con su sola presencia. Te invito a leer y dejar tus comentarios en este espacio.



sábado, 5 de febrero de 2011

Velero

Navegabas a la deriva,

el mar te lavaba en sus aguas.

El sol acariciaba tu mástil de cara al viento.

¡Sol y luna! ¡Sal y espuma!

¡Mareas y sueños!

Solitario celaje pintado,

sobre el espectro de los recuerdos.



Encallaste un día en mi isla.

Me vestiste de arena y de sal.

Con premura, até tus amarras.

Tiré al mar el ancla,

cubrí con amor tus velas plegadas.



Dejaste tu angustia perdida en las aguas.

Pegaste el lastre a mi espalda.

Ataste a la proa tu soledad amarga.

Dejaste que entre las velas,

el viento meciera tu estampa.



¡Pero tu vida sin olas, es ave sin alas!



Un día izaste las velas,

soltaste amarras y levaste el ancla.

¡Quedé desolada!

Me sumergí en las lágrimas.

Sofoqué mis ansias. Miré al viento

soplar de nuevo con fuerza. Desaparecías.

En el horizonte vi, llena de celos,

el mar, tragarte en sus aguas.



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